¿Cómo se trabaja con la TVP?
Por el Dr. José Luis Cabouli, creador de la TVP (TERAPIA DE VIDAS PASADAS)

Por medio de la Regresión, la persona revive el hecho traumático original que está provocando el problema actual. El
síntoma desaparece cuando la emoción se reúne con la experiencia que la originó. Lo que habitualmente consideramos
como el origen de un síntoma no es su verdadera causa sino un eslabón en una cadena de sucesos que por lo general
actúa como un gatillo reactivando la memoria emocional del pasado.
Para llegar al hecho traumático original no hay necesidad de recurrir a la hipnosis tradicional. Más aún, yo la
desaconsejo, porque evita el compromiso consciente por parte del paciente y le impide hacerse responsable de sus
acciones pasadas. Es el paciente que debe realizar el trabajo conducido y asistido por el terapeuta.
¿Cómo se llega a revivir el trauma original?
Hay varias formas de lograrlo. Puede ser mediante una breve relajación, un ejercicio de meditación lo lo que utilizo
más frecuentemente, la vía de la misma emoción. Profundizando la emoción actual se puede llegar directamente a la
experiencia que la está provocando. Por ejemplo, cuando una persona dice que siente una angustia como si fuese un
puñal clavado en su corazón, está describiendo sin saberlo la acción original que provocó esa sensación. Si esta persona
puede profundizar su atención en esa sensación, tarde o temprano se encontrará con una experiencia que no es de esta
vida y en la que efectivamente le clavaron un puñal en el corazón.
A medida que el paciente profundiza su experiencia, va entrando en un estado expandido de conciencia. Este estado es
diferente del de la hipnosis. La expansión de la conciencia significa tener conciencia del aquí y ahora, al mismo tiempo
que se tiene conciencia en otra dimensión y en otro tiempo. Esto es fundamental porque permite ver espontáneamente
la relación directa entre las experiencias del pasado y las de la vida presente. Al encontrarse la persona con su
conciencia expandida se produce el encuentro con el alma o, si lo prefieren, con el Yo superior. En este estado, la
regresión es solo una de las experiencias que se pueden tener y, aunque sigamos hablando de regresión, la verdad es
que no es una verdadera regresión. Es el alma que revisa sus experiencias pasadas y trabaja con ellas hasta
desprenderse de las energías emocionales que la perturban.
Para poder llevar a cabo este trabajo el alma necesita del cuerpo. Las emociones son energía en vibración y la única
forma que el alma tiene de desprenderse y transmutar estas energías es mediante el cuerpo. El cuerpo tiene que
sentir las emociones y todas las sensaciones dolorosas para que el alma pueda transmutarlas. No hay otra forma y ésa
es una de las razones por la cual estamos encarnados. El cuerpo funciona como drenaje del alma. El cuerpo se enferma
para que se sane el alma.
La regresión le da al alma la oportunidad de sanarse sin necesidad de enfermar el cuerpo. Al revivir el hecho
traumático original, la persona siente y experimenta todas las sensaciones y emociones como si estuviese allí. Si le
clavaron una lanza, siente el dolor al entrar la lanza en su carne. Si cayó a un precipicio, experimenta el vértigo de la
caída y el impacto al golpear contra el suelo. Si murió ahorcada, experimenta el ahogo y la asfixia de ese momento. No
basta con recordar. Tampoco sirve que a una persona le digan quién fue o qué hizo en una vida pasada si no lo
experimenta en sí misma. Es la revivencia de los traumas del pasado, con toda su carga de emociones y sensaciones, lo
que depura el alma y borra el síntoma. Cuando la
energía es liberada, desaparece el síntoma.
Para que esto tenga lugar, el paciente tiene que entregarse sin censura y con total pasividad a la experiencia de la cual
es protagonista. No hay nada que el terapeuta pueda hacer si el paciente no hace su trabajo. Las imágenes, las
sensaciones y las emociones no son producidas por el paciente ni sugeridas por el terapeuta, sino que surgen
espontáneamente. Como el paciente está consciente en todo momento, a veces cree que está inventando y se censura
a sí mismo por esto, pero de todas maneras las experiencias que surgen nunca son lo que la persona se hubiera
imaginado y encajan perfectamente con la problemática por la cual consultó.
De fundamental importancia es la revivencia de la muerte en vidas pasadas. Por varios motivos. En primer lugar,
porque en la mayoría de los casos la experiencia traumática terminó con la muerte y deben ser agotadas esas
sensaciones. En segundo lugar, porque la visión del cuerpo muerto ayuda a desligarse de la experiencia, comprendiendo
que esa historia terminó y que ya no tiene nada que ver con la vida actual. Y en tercer lugar, porque esa visión del
cuerpo muerto le da a la persona la certeza de la continuidad de su conciencia más allá de la muerte. Como decía
Descartes: "Pienso, luego existo".
El trabajo con la regresión no se agota con la vida pasada. Como regla general los incidentes de vidas pasadas son
reactivados por circunstancias traumáticas que ocurren durante la vida fetal, el nacimiento y la primera infancia. Por
ejemplo, imaginemos a una persona que en una vida pasada murió ahorcada y que en esta vida nació con el cordón
umbilical enroscado en su cuello. En el instante de nacer habrá experimentado asfixia y ahogo, las mismas sensaciones
que en su muerte anterior. Este episodio es lo que reactiva la memoria emocional a nivel inconsciente, que más tarde
se manifestará como un síntoma físico para el cual no se encuentra solución. En la regresión deben trabajarse estas
experiencias de las primeras etapas de la vida actual para apagar todos los incidentes del pasado. En ocasiones, hay
personas que resuelven su problemática emocional trabajando exclusivamente la vida fetal y el nacimiento sin que
surja una experiencia de vida pasada.
Hay otro período que es muy importante trabajar durante la regresión. Se trata del bardo o espacio entre vidas. Este
es el espacio de conciencia que transcurre entre una muerte y el renacimiento siguiente. No todas las personas
alcanzan la conciencia de este espacio y tampoco es necesario trabajarlo siempre. Pero cuando una persona accede a la
experiencia del bardo desarrolla una conciencia y una sabiduría que normalmente no posee.   Espontáneamente se da
cuenta de los errores cometidos y toma conciencia del sentido de la
experiencia que acaba de finalizar y del aprendizaje que aún resta completar. Muchas veces se producen encuentros
con seres de luz o familiares ya sean de esta o de otra vida. En ocasiones hay seres que le señalan a la persona en qué
se ha equivocado. Otras veces, la persona o su conciencia hacen esta evaluación por sí misma. Generalmente es aquí, en
este espacio de conciencia, donde se hace claro el sentido y el porqué de las circunstancias de la vida actual.

¿Qué se puede trabajar con  la TVP?

Básicamente todo lo que es motivo de consulta habitual para un psicoterapeuta. Fobias, miedos, angustia, depresión,
bloqueos, sentimientos de culpa, fracasos reiterados ya sea a nivel afectivo o material, perturbaciones de la conducta,
agresividad, disturbios sexuales, problemas en los vínculos familiares o en la vida de relación, tendencia suicida y
enfermedades psicosomáticas como alergias, asma, broncoespasmos o psoriasis, entre otras.
Algunos síntomas se resuelven más fácil y rápidamente que otros. Por ejemplo, cuando se trata de modificar
conductas personales lleva más tiempo. La frecuencia y la cantidad de sesiones depende de cada paciente y del
problema a trabajar como así también de la modalidad de trabajo del terapeuta. Personalmente trabajo en sesiones
que duran dos horas y con una frecuencia que acuerdo libremente con el paciente. Hay personas que vienen cada
quince días y hay otras que vienen dos veces por año. Cada persona tiene su ritmo y su tiempo de trabajo. Este es un
trabajo esencialmente evolutivo y no depende tanto de la cantidad de veces que se trabaje como del tiempo interior
de cada uno y de la disposición y el valor para aceptar verdades de uno mismo que pueden ser un golpe duro para el ego.
Lo que no puede ser aceptado hoy podrá ser aceptado el año que viene y eso no depende de la cantidad de sesiones que
se hagan.
¿Puede trabajarse con psicosis?
Yo sostengo que sí, aunque mi experiencia al respecto es escasa. Como ya lo hedicho, la causa de toda alteración
psíquica está en el alma y es el alma lo que hay que sanar. Veinte años atrás, Thorwald Dethlefsen proponía una nueva
psicopatología apoyada en la teoría de la  reencarnación. Todavía falta para que este concepto sea universalmente
aceptado. Mientras tanto, creo que la regresión puede ser de mucha ayuda en el trabajo con la psicosis. Hay personas
muy sensibles que tiene contacto con otras dimensiones sin saberlo o sin adiestramiento y pueden verse invadidas
tanto por sus energías intrusas como por imágenes y sensaciones muy fuertes de sus anteriores existencias. Cuando la
persona no puede discriminarse de estas sensaciones puede perder el control de sí misma, de su voluntad y de su
conciencia. Es allí donde se instala la división de la personalidad, cuando la persona no sabe quién es en realidad ni lo
que es la realidad. La regresión puede ayudar en estos casos a facilitar el trabajo de discriminación al agotar las
energías que no pertenecen al presente ni a esta dimensión.
¿Hay alguna contraindicación?
Las contraindicaciones son relativas. No se puede trabajar si la persona no entiende el objeto del trabajo o no
comprende el sentido de las consignas que se le dan para guiarla durante la regresión. Tampoco se puede trabajar la
mente del paciente está muy dispersa o sis sus facultades mentales están seriamente deterioradas. Asimismo, no es
conveniente llevar a cabo la regresión en personas con estado clínico seriamente comprometido, como el caso por
ejemplo de una crisis coronaria aguda. Peo yo he efectuado regresiones sin inconvenientes en pacientes con infartos
previos y con bypass coronario. Cada caso debe ser evaluado en forma individual. Ante la duda, lo mejor es consultar
con el médico clínico y explicarle el procedimiento que se va a llevar a cabo. En cirugía, se evalúa el riesgo quirúrgico
para cada paciente según la intervención y se toman los recaudos necesarios. Pero si una persona está bajo estrés
emocional, ya se encuentra en zona de riesgo y la vez la liberación de las emociones durante la regresión pueda salvarla
de un infarto.
La otra duda se presenta con las gestantes. Personalmente pienso que si una mujer tiene un conflicto emocional serio
pueden estar seguros de que el bebé ya está afectado por lo que le sucede a la madre. La regresión puede aliviar a la
madre y evitarle al bebé un problema antes de nacer. La única manera e saber qué es lo que está sucediendo durante
la regresión es efectuar un monitoreo fetal o cardíaco según el caso de que se trate y eso no es fácil de llevar cabo en
todos los pacientes.
Finalmente, ¿cómo queda la persona después de la regresión?
La mayoría experimenta un alivio inmediato, como si se hubiera sacado un gran peso de encima. Algunas personas se
sienten cansadas, como si hubieran hecho un gran esfuerzo. Otras se sienten eufóricas y a veces se van como flotando
entre nubes. En ocasiones es natural que algunas sensaciones persistan durante unos días. Ello se debe a que la energía
se ha movilizado y es como si se hubiera dejado abierta una canilla a través de la cual el alma continuase disipando sus
vibraciones. Lo que ocurre es que el trabajo no termina con la regresión. Algunos pacientes han referido que la energía
continuó procesándose provocando cambios aún meses después de la sesión. Si pasados algunos días la sensación
persiste ello es señal de que todavía queda alguna experiencia por trabajar en relación a ese síntoma.
Unas pocas personas han experimentado angustia o abatimiento luego de la regresión. Esto no es un efecto de la
regresión sino más bien de la toma de conciencia de que debemos hacernos cargo de nosotros mismos y de que ya no
podemos responsabilizar al otro por lo que nos sucede. Hacernos responsables de nosotros mismos y de nuestro
destino, aceptar que nos hemos equivocado y que debemos cambiar nosotros en lugar de pretender que cambie el otro,
no es tarea fácil para nadie y hay personas que prefieren seguir sufriendo antes de darle la razón al cosmos.


FUENTE: "EL TRABAJO DEL ALMA"
Dr. José Luis Cabouli
Ediciones Continente

Para mayor información, pueden solicitarla a esta misma dirección de email:
losrostrosdeladiosa@gmail.com



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"Gladiador", por Humberto Tasso
www.humbertotasso.cl



EN QUÉ CONSISTE LA TERAPIA DE VIDAS
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